La
idea convencional del fracaso escolar, se entiende cuando un niño no
es capaz de alcanzar el nivel de rendimiento medio esperado para su
edad y nivel pedagógico. El fracaso escolar puede proceder de muchos
sitios como el profesorado, problemas familiares, dificultades de
aprendizaje... Yo creo que no hay recetas únicas para acabar con
el fracaso escolar. Su redención surgió de la relación nacida
entre él y el profesor. De esta simbiosis que hace del aprendizaje
una aventura compartida, un desafío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario